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El día de hoy la maestra de teatro, una gacela que se encontraba en sus 30, les revelaría la nueva obra de teatro en la que trabajarían en el semestre para presentar en verano, si todo salía bien y por lo general así era, se presentarían en un teatro, la obra que Alexander sospechaba que harían era la historia de un pirata, apesar sonar interesante a Alexander no le emocionaba del todo, ya que era muy seguro que le tocara el mismo papel de siempre, árbol #2, era un chiste que el hacia para aliviar el trago amargo, para aliviar el menosprecio de todos, para aliviar el hecho de que por ser una nutria, sin importar que iba todos los días a taller o que siempre era muy entusiasta, siempre le tocaban papeles muy secundarios con 2 o 3 líneas máximo, ni siquiera Felix, un zorro de montaña con quien a veces salía y era quien mejor le caía, parecía apreciar el talento de la nutria.

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La siguiente historia es independiente de la saga de Regulus, fue una mis primeras historias y me gustaria compartirla, por el momento no pienso publicarla en libro y solo sera una historia exclusiva de mi blog, espero la disfruten.
-Jaime Alfredo Ladrón de Guevara Herrero-.
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Alexander estaba perdido en sus propios pensamientos mientras el profesor de ciencias sociales seguía hablando, era un Viernes de primavera y el calor empezaba a ser insoportable, tenía un deseo increíble por meterse al agua, pero lamentablemente eso tendría que esperar unas cuantas horas más ya que a pesar de que esta era su última clase del día aun le quedaba el taller de teatro lo cual no sonaba mal porque le encantaba ir a teatro al menos ahí se sentía un poco más aceptado que en el salón de clases, no solo era el hecho de que era la única nutria de su salón, lo cual dificultaba y provocaba incomodidad con sus demás “compañeros”, si no, que nunca fue fácil para el hacer amigos, sobre todo porque sus demás compañeros nada más pensaban en ir a fiestas, tener novia y jugar soccer, actividades que naturalmente le aburrían a Alexander, todos lo veían raro cuando se ponía a leer en sus tiempos libres o cuando sacaba buenas calificaciones sin necesidad de estudiar y sobre todo cuando rogaba por trabajar de manera individual en asignaciones que eran en equipo, él había dejado muy claro que no le interesaba conocer a nadie y los demás que a nadie le interesaba conocerlo a él.
La idea de ir a casa tampoco le fascinaba, quería mucho a su familia, a sus padres y a sus dos hermanos, aunque uno de ellos haya decidió irse a vivir por su cuenta hace algunos años, pero inclusive en su casa se sentía diferente, mientras sus hermanos estudiaron en la misma escuela para especies acuáticas donde había estudiado su padre y los hermanos de su padre, Alexander, había decidido estudiar en una de las preparatorias publicas multi-especie, sus padres al principio lo regañaron argumentando que las instalaciones no eran “aptas” para nutrias o alguna especie acuática y que aparte la mayoría de las especies que estudiaban ahí eran muy agresivas, lobos, tigres, tejones, etc. Pero a él no le importaba, él quería ser diferente a sus hermanos, él quería tomar sus propias decisiones y ser responsable de las mismas, aparte, no era la única nutria de toda la escuela, aunque con las demás nutrias tampoco se llevaba del todo bien.

Pero el taller de teatro era increíble, al principio el solo se había inscrito ahí por el morbo de conocer a alguien gay, pero después de unos meses descubrió que era un lugar donde él se sentía muy aceptado, podía ser el mismo sin miedo a que lo juzgaran, al menos, no de una manera tan drástica como en el salón de clases, obvio, esto no significaba que ahí todos fueran sus amigos, pero al menos había gente con la que él podía compartir sus mismos gustos.